Hablar en Positivo: Cómo evitar los “Noes”

imagen sobre pensar, hablar y sentir en positivo

En muchos de mis artículos hago referencia a que la forma en la que hablamos a los niños es una de las claves para que nos hagan caso. Hoy quiero ahondar en este tema. Hoy quiero contarte los secretos para mantener un clima sosegado en casa y lograr que tu hijo respete las normas. Quiero contarte los secretos de cómo hablar en positivo.


Resulta tremendamente importante el tipo de lenguaje que utilizamos cuando nos dirigimos a nuestros hijos, porque nuestra forma de comunicarnos generará en ellos respuestas que favorezcan las buenas acciones o, por el contrario, respuestas que sólo aumentarán los gritos y los enfados.

Cuando utilizamos un lenguaje positivo alejado del NO, de las regañinas y de las prohibiciones, conseguimos despertar en el niño emociones agradables que facilitan el aprendizaje. Además, centramos nuestros mensajes en la conducta concreta que queremos que realicen nuestros hijos, y a ellos les resulta mucho más fácil entendernos y por tanto cumplir las normas.

Este tipo de comunicación es parte esencial de la crianza en positivo porque:

  • Favorece el respeto entre tu hijo y tú.
  • Ayuda al aprendizaje de métodos de resolución de problemas.
  • Previene la agresividad y el autoritarismo.

Cómo utilizar un lenguaje positivo

Estamos acostumbrados a comunicarnos con un lenguaje cargado de expresiones negativas. Tenemos constantemente el NO en la boca, incluso para transmitir reglas básicas sin intención de regañar, como por ejemplo:

No digas cosas negativas” en vez de decir “Di cosas positivas”.

No verás la televisión mientras meriendas” en vez de decir “Ahora es momento de merendar, cuando termines podrás ver la televisión”.

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Estas expresiones negativas, son muy potentes y los niños las aprenden rápidamente. De hecho, cuando se inicia el curso escolar es muy común que al establecer las normas de la clase de forma consensuada con los alumnos, los niños comienzan todas y cada una de ellas con la palabra NO. El ejemplo típico es: “No se grita en clase” en vez de decir “En clase se habla bajito”.

Pautas para hablar en positivo

Como soy consciente de la dificultad que entraña cambiar el estilo de comunicación, te voy a facilitar una serie de pautas para que comiences a hablar en positivo tanto en casa como fuera de ella.


  1. Enfatiza la conducta deseada y Reformula los “Noes. Intenta pensar en qué quieres que haga realmente tu hijo y dilo sin usar la palabra NO. Seguro que consigues mensajes mucho más concretos y enfocados en las buenas conductas. Te dejo un par de ejemplos: en vez de decir “No se pega” podemos decir “En esta familia nos tratamos bien porque nos respetamos”. Deja el “No pintes en la pared” y comienza a decir “Pinta sólo en los folios”.
  2. Repite en positivo la norma variando las palabras. Recuerda que los niños no suelen obedecer a la primera, por eso deberás repetir las normas para que las recuerden y darles tiempo de rectificar sus conductas. Cuando tengas que repetir un límite hazlo variando las expresiones para que te resulte más fácil hablar en positivo. Por ejemplo: “Lávate las manos antes de comer”, “¿Tus manos ya huelen a jabón?”, “¡Las manos!”. Este tipo de expresiones son más favorable que un “aún no te has lavado las manos, estoy harto de ti, eres un desobediente”.
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  3. Céntrate en la conducta de tu hijo, sin ponerle etiquetas. Cuando tengas que reprender a tu hijo por una acción inadecuada, critica la acción y sin discursos negativos ni reproches. Expresiones del tipo: “eres malo” o “eres tonto” sólo generan malestar y etiquetas negativas que tu hijo asumirá como reales. Es mejor corregir las conductas, “fuiste grosero con esa niña, se sentiría mejor si le pides disculpas”.
  4. Refuerza positivamente las buenas acciones. Enfócate en sus buenas conductas, hazle saber que las ves y que se las valoras. Sé alegre y cariñosa cuando le alabes, intenta contagiarle tu felicidad para que se sienta valioso y su autoestima siga siendo buena, “Muy bien cariño, has hecho tu tarea fenomenal ¡felicidades!”.

Espero que con este artículo puedas poner un poco más de positividad a tu día a día. Verás que si aplicas estas pautas además de las que te contaba en el artículo sobre crianza en positivo, tu dinámica familiar mejorará y tú te sentirás más segura de ti misma, más tranquila y mejor madre.

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Cecilia P.

Psicóloga infantil, escritora por afición. Me gusta la literatura con trasfondo social y la música de cantautor. Creo que todos merecemos una segunda oportunidad. Nadie es un caso perdido. Psiente es mi proyecto personal, mi cuaderno en el viaje de la psicología.

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