Niños Hiperregalados: ¿Tu hijo recibe demasiados regalos?

imagen niña con regalos en la mano.

Cuando se aproximan fechas especiales como los cumpleaños, el final de curso o la navidad las casas se inundan de nuevos juguetes para los niños. El papel de regalo vuela por los aires mientras las cajas, aún con los juguetes en su interior, se amontonan por el suelo. Y de repente la alegría se torna en cierto sentimiento de frustración en los padres, pues parece que al niño le hace más gracia desenvolver el regalo que jugar con él, y también en los niños que comienzan a decir frases del tipo “esto no es lo que yo quería”, “no es lo que me había pedido” o incluso “antes lo quería, pero ahora ya no”. ¿Te suena la escena? Entonces, puede que tu hijo pertenezca al club de los niños hiperregalados. 


En este artículo quiero hablarte de:

  • Cómo se educan niños hiperregalados.
  • Cuáles son las consecuencias de llenar de regalos a los niños.
  • Qué hacer para evitar ser unos padres hiper-regaladores.

¿Por qué se habla de los niños hiperregalados?

Quizá no hayas oído esta expresión nunca, o quizá sí, en cualquier caso quiero explicarte qué es eso de niños hiperregalados y cómo se ha llegado a educar así a los peques de la casa.

Los niños hiperregalados son niños que está colmado de regalos. Recibe más juguetes de los que realmente necesita y no tiene tiempo ni ganas de jugar con todos ellos. Es un niño saturado de estímulos positivos.

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¿Recuerdas cuando eras pequeño y en Navidad llegaba el catálogo de juguetes a casa? La ilusión que te hacía poder ver todos los juguetes y elegir los que más te gustaban para escribir la carta a los Reyes Magos (o a Papá Noel). Podías pedir tres o cuatro juguetes y la magia estaba en adivinar cuál sería el juguete que se encontraba debajo del árbol (porque de tu lista sólo te regalaban uno o dos juguetes).

¿Lo recuerdas? Abrir los regalos y descubrir LA cocinita que tanto querías o EL coche teledirigido que tanta ilusión te hacía…

Ahora piensa en tus hijos… ¿Se parece en algo su Navidad a la tuya? Posiblemente No.

Lo más probable es que tus hijos reciban regalos en tu casa, en casa de los abuelos, de los tíos… Al final se juntan con una montaña de juguetes a los que no les hacen mucho caso, y que enseguida olvidan.

Quizá tus hijos no son capaces de elegir “solo” tres juguetes de los que aparecen en el catálogo de Navidad y te digan que los quieren todos.  Si es así, ten en cuenta que eso les hace sentirse muy frustrados y desilusionados, pero la solución no pasa por comprar el juguete que a ti gusta sin que él te lo pida, porque de esa forma lo que consigues es bloquear la posibilidad de generar en tu hijo el deseo y la ilusión por recibir algo que quería mucho.

Los padres caen en hacer demasiados regalos a sus hijos, criando niños hiperregalados, por varios motivos:

  • El sentimiento de culpa por no conseguir pasar tiempo con sus hijos. Las prisas del día a día, el trabajo y la sociedad consumista en la que vivimos ayudan a que se intente suplir sus ausencias regalando multitud de juguetes a los hijos.
  • El efecto Unboxing. Haz memoria del último cumpleaños de tu hijo ¿cuántas fotografías tienes de él abriendo regalos y cuántas de él utilizando los juguetes nuevos? Parece que los adultos damos más importancia al momento de abrir el regalo que a jugar con él, y esos matices los perciben y aprenden los niños. Si quieres que tu hijo valore el juguete que esta Navidad le ha traído Papá Noel, después de abrir el regalo jugad juntos con él.
  • La creencia de los niños felices son los que tiene de todo. El problema es que se cubren necesidades antes de que aparezcan, regalando juguetes que el niño no sabía que quería, con la idea de “a mi hijo no le va a faltar de nada”. Pero en realidad la felicidad de los hijos no está en la cantidad, sino en el tiempo que realmente se les dedica.

Y para ilustrar estas ideas, te dejo este vídeo. Es el spot publicitario para la campaña de Navidad de IKEA del año 2015 pero sigue tan actual como en aquel momento. 

Consecuencias de ser un niño hiperregalado

Los niños hiperregalados se caracterizan por:

  • Tener poca imaginación y creatividad. Les cuesta generar juegos simbólicos sin necesidad de utilizar juguetes o utilizándolos pero de manera diferente.
  • Perder la capacidad de centrarse en un regalo y disfrutar de él. Les resulta difícil focalizar sus emociones hacia el regalo que acaban de recibir y esa dispersión se traduce en quejas del tipo “esto no es lo que quería” o “antes quería este juguete pero ahora no”.
  • Estar desmotivados, sienten un vacío que no saben expresar y que intentan llenar con más y más juguetes.
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  • Entender sus relaciones interpersonales en base al materialismo. Cuanto más tienes mejor eres, catalogando de esta forma a las personas en función de sus pertenencias.
  • No ser capaces de valorar el esfuerzo que hay detrás de cada regalo.
  • Generar una baja tolerancia a la frustración. Es decir, no ser capaces de asumir que las cosas no salen como ellos habían pensado. La tolerancia a la frustración se adquiere poco a poco desde la primera infancia, si quiere saber más sobre este tema te recomiendo este artículo.

En definitiva, estos niños se pueden llegar a convertir en adolescentes y adultos con problemas de conducta.

Cómo evitar ser un padre hiper-regalador

Si te has sentido identificada con este artículo, seguro que te estarás preguntado qué puedes hacer para dejar de ser una madre hiper-regaladora, y conseguir que tus hijos crezcan siendo felices y plenos. Voy a darte algunos consejos para que consigas abandonar la frustración de ver que no les gustan los regalos y vuelvas a conectar con tus hijos.

  1. Haz que tu hijo sienta la ilusión y la magia. Recibir regalos es un momento especial, sobre todo si se ha tenido la oportunidad de crear una pequeña lista de deseos y cabe la posibilidad de que alguno se cumpla.
  2. Ayuda a tu hijo a elegir sus regalos. Este puede ser un buen momentos, en especial durante la Navidad, para ir enseñándole los valores familiares. Escoger los que más le gusta y hacerle consciente de que no puede tener todo lo que quiere reforzará su tolerancia a la frustración y su capacidad de empatía.

    ¿Necesitas controlar tus enfados?

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  3. Coordínate con el resto de la familia. Es inevitable que los abuelos o los tíos también le compren a tu hijo algún detalle, por eso habla con ellos y organiza qué tipo de regalos hará cada uno. Recuerda que los niños no solo necesitan juguetes, hay otras muchas cosas que les encantan.
  4. Dedica tiempo a jugar con tus hijos, olvidándote de todo lo demás. Es la última recomendación que te doy, pero es la más importante. Si acompañas a tus hijos en sus juegos, si disfrutas con ellos abriendo el regalo y jugando con él, les harás mucho más felices que llenandolos de montañas de juguetes. Recuerda el vídeo del spot de IKEA, entre un juguete y pasar tiempo con mamá y papá, lo segundo siempre gana.

Espero que te haya parecido interesante este artículo y que consigas sacar un ratito al día para pasar tiempo real, tiempo del bueno, con tu hijo.

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Cecilia P.

Psicóloga infantil, escritora por afición. Me gusta la literatura con trasfondo social y la música de cantautor. Creo que todos merecemos una segunda oportunidad. Nadie es un caso perdido. Psiente es mi proyecto personal, mi cuaderno en el viaje de la psicología.

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