Padres helicóptero, niños sobreprotegidos

fotografía de una madre envolviendo a su hijo en plástico de burbujas. Niños sobreprotegidos.

Hace una semanas escribí un artículo sobre estilos de crianza, en él te decía que existen cuatro tipos de padres: democrático, autoritario, negligente y permisivo. En esta ocasión, quiero hablarte de un quinto estilo de crianza, la hiper-paternidad, practicada por padres helicóptero y que genera la aparición de niños sobreprotegidos.

Desde hace unos años este tipo de crianza parece estar cada vez más extendida. Se sostiene sobre una relación tóxica entre padres e hijos. Los progenitores toman completamente las riendas de la vida de sus hijos, sobre-volando cada paso que dan, y los niños se dejan llevar sin tener que resolver problemas ni enfrentarse a decisiones difíciles.


Con la hiper-paternidad se ha pasado de la protección, sana y normal; a la sobreprotección que nada tiene de sano y que poco debería tener de normal.

¿Qué te vas a encontrar en este artículo? Te contaré:

  • Porqué sobreprotegemos a nuestros hijos
  • Cuáles son las consecuencias de la sobreprotección.
  • Cómo son los padres helicóptero y cómo puedes evitar convertirte en uno de ellos.

¿Porqué sobreprotegemos a nuestros hijos?

Una vez leí que:

“Hay padres que no preparan a sus hijos para el camino, sino que preparan el camino para los hijos”.

Me parece un fantástico resumen de las acciones que llevan a cabo los padres helicóptero, apartando todo aquello que pueda suponer un esfuerzo o un problema para sus hijos. Impidiendo que ellos se enfrenten a la vida real.

Mi experiencia profesional me dice que, muchos padres helicóptero no sobreprotegen a sus hijos de forma consciente.

  • Algunos han sido padres a edad tardía y ven a su hijo como su bien más preciado. Una posesión que les ha costado obtener y que deben cuidar para que no le ocurra nada. Envolverlo entre algodones y protegerlo del mundo exterior.

  • Otros padres, sucumben a la presión social que existe entorno a los aspectos relacionados con el cuidado del hijo. Pretenden separarse todo lo posible del estilo de crianza basado en los regalos como forma de compensar las ausencias paternales, y se pasan al lado opuesto. Caminan desde el distanciamiento emocional hasta la hipervigilancia, sin darse cuenta que existe una posición media mucha más educativa y beneficiosa para su hijo. imagen donde se compara la sobreprotección de una madre hacia su hijo, con la educación en libertad pero con apoyo.
  • Por último, están los padres que desean evitar que su hijo fracase en un mundo altamente competitivo. En realidad, sienten que el fracaso del hijo es el suyo propio, así que organizan la agenda del niño para que aprenda infinidad de habilidades que se supone usará en su vida adulta. Al final, el niño tiene un horario tan repleto de idiomas, deportes, actividades de inteligencia emocional, extraescolares de robótica… que no tiene tiempo ni de gestionar su propio tiempo.

¿Necesitas controlar tus enfados?

cecilia-psiente-ruido

Únete a Psiente y recibe Gratis una guía con orientaciones para Educar a tus hijos Sin Gritos.

Consecuencias de la sobreprotección

¿Qué le ocurre a los niños de padres helicóptero? Que no consiguen desarrollar su potencial. Se convierten en niños infelices y llenos de miedos.

Vivir con unos padres hipervigilantes, que todo lo dan hecho y que imponen sus opiniones, provoca:

  • Escaso avance en el desarrollo de recursos y habilidades (algunas tan básicas como el vestirse o el comer por su propia mano).
  • Actitud pasiva ante las consecuencias de sus actos. No aprenden el valor de la responsabilidad.
  • Dependencia paterna para tomar decisiones y resolver problemas.

Padres sobreprotegiendo a sus hijos para que no les pase nada malo.

Y a su vez, estos tres factores generan unas consecuencias de tipo emocional que afectan a cómo el niño se relaciona con otras personas. Crecen siendo niños con:

  • Baja autoestima y poca seguridad en sí mismos. Siempre tienen a sus padres para realizar las tareas o para hacer elecciones, así que no aprenden a sentirse valiosos y capaces.
  • Escasa tolerancia a la frustración. No consiguen sobreponerse cuando las cosas no salen como ellos esperaban. Ante los problemas o los fracasos, culpan a otros y recuren a sus padres helicóptero para que pongan solución.
  • Dificultad para posponer gratificaciones, o dicho de otra manera, sienten la necesidad de complacer sus deseos de una forma inmediata. Les cuesta mucho esperar para alcanzar sus objetivos.

La sobreprotección convierte a los niños en personas dependientes, inseguras y con pocas habilidades sociales.

¿Perteneces al club de padres helicóptero?

Para ser un buen padre helicóptero, tienes que llevar acabo alguna (o todas) estas acciones sobreprotectoras:

  • No dejar que tu hijo realice actividades por él mismo. Tratarlo como si fuesen más pequeño de lo que en realidad es, o lo que es lo mismo infantilizarlo.
  • Revolver todos los problemas que tenga tu hijo. Desde una riña con su mejor amigo, hasta hacer copias de los libros de texto por si algún día se le olvidan en clase.
  • Evitar que sienta frustración e impedir que aprenda el valor del esfuerzo por conseguir aquello que se desea, reponiendo, por ejemplo, algún juego que haya perdido.
  • Complacer en todo a tu hijo, dándole lo que pide de una forma inmediata.
  • Organizar la agenda de tu hijo sin concederle tiempo libre para el juego o incluso el aburrimiento. Dificultando la posibilidad de que el niño aprenda a organizar su tiempo, eligiendo juegos a los que jugar o gestionando su aburrimiento con imaginación.
  • Hablar de las tareas de tu hijo en plural o contestar por él. De esta forma estás asumiendo su identidad y estás impidiendo que el niño se responsabilice de sus obligaciones.

caricatura de padres helicóptero vigilando lo que hace su hijo.

Pertenecer al club de los padres helicóptero es muy agotador. Estar siempre sobre-volando la vida de tu hijo se convierte en un trabajo estresante, que en muchos padres ha generado episodios de ansiedad y depresión.

¿Necesitas controlar tus gritos?

cecilia-psiente-ruido

Únete a Psiente y recibe Gratis una guía con orientaciones para Educar a tus hijos Sin Gritos.

Si tú no quieres formar parte de este estilo de crianza, te recomiendo que sigas estas pautas.

4 Consejos para NO ser un padre helicóptero:

  1. Dejar que el niño cometa sus propios errores. Los fallos y los errores son una oportunidad de aprendizaje enorme. Gracias a ellos se puede mejorar y se adquieren recursos tan importantes como la perseverancia, la superación, la autoconfianza y la autonomía.
  2. Ofrecer una guía para afrontar los problemas con sus propios recursos. Que tu hijo pueda afrontar situaciones conflictivas con tu ayuda, le dará las herramientas necesarias para aprender a resolver los problemas por él mismo.
  3. Permitir que pruebe y experimente por sus propios medios. Puedes permanecer a cierta distancia por si necesita tu ayuda, pero déjale que investigue, que explore sus capacidades. Fomentarás su creatividad y su capacidad de perseverar ante las dificultades. Será una forma fantástica de alimentar la motivación por hacer cosas por él mismo.
  4. Practicar una sana desatención. Concede tiempo a tu hijo para él mismo y permítete tener tiempo para ti misma. Ya te lo decía en la guía para educar sin gritos, una buena forma de mantener tu calma y reducir los niveles de estrés, es tener tiempo para uno mismo.

Cuéntanos tu experiencia, ¿Conoces a padres helicóptero? ¿Has sido un niño sobreprotegido? ¿Tienes dudas sobre si puedes ser un padre o una madre sobreprotector? Te espero en los comentarios.

Y ya sabes que si te ha gustado el artículo, no dudes en darle Like y en compartir :)

 

Sobre el autor Ver todos los posts

Cecilia P.

Psicóloga infantil, escritora por afición. Me gusta la literatura con trasfondo social y la música de cantautor. Creo que todos merecemos una segunda oportunidad. Nadie es un caso perdido. Psiente es mi proyecto personal, mi cuaderno en el viaje de la psicología.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *