Técnica de la tortuga: método de autocontrol para niños

Ilustración para la Técnica de la Tortuga, autocontrol emocional para niños

Como padre seguro que te has enfrentado a situaciones donde tu hijo ha reaccionado “sin pensar”, dejándose llevar por sus emociones. Las rabietas o las conductas impulsivas como pegar o chillar cuando quiere algo, son un ejemplo de este tipo de reacciones. Para ayudarte a desarrollar la capacidad de autocontrol en tu hijo, te planteo la Técnica de la Tortuga.


En este artículo te voy a contar:

  • Qué es y porqué funciona la Técnica de la Tortuga.
  • Cuáles son sus beneficios.
  • Cómo se lleva a cabo.

¿Qué es la Técnica de la Tortuga?

Cuando tu hijo alcanza los 2 años de edad, llega a un período de su desarrollo donde cada vez tiene mayor autonomía y mayores capacidades de comunicación. Sin embargo, necesita tu ayuda para aprender a gestionar sus emociones, entre ellas el enfado, y también para aprender a tolerar la frustración.

Durante esta fase de su crecimiento, el niño tiene un cerebro emocional muy desarrollado. Es decir, es capaz de expresar sus emociones y lo hace con gran intensidad. Sin embargo, su cerebro racional (el que nos ayuda a tomar buenas decisiones) aún está en construcción y no encuentra respuestas alternativas a la rabieta. Esa es la explicación de porqué parece que a veces actúa “sin pensar”. 

La Técnica de la Tortuga, es un juego que le ayuda a controlar la expresión de sus emociones y a formar su cerebro racional. En definitiva, esta técnica es un método para aprender autocontrol y poder vivir las frustraciones del día a día de manera adecuada, sin hacerse daño a él ni a otras personas. 

¿Necesitas controlar tus enfados?

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La aplicación de esta técnica conlleva un entrenamiento en tres pasos:

  1. Parar- La postura de la tortuga. La idea es imitar a las tortugas cuando se meten en su caparazón, y para ello, el niño debe recoger su cuerpo sobre sí mismo.
  2. Relajar- La respiración abdominal. Para destensar los músculos, y favorecer que la rabia y la frustración se puedan controlar.
  3. Solucionar- La solución de problemas. Se buscará una solución adecuada a la situación, para que el niño abandone las rabietas y las peleas como caminos para conseguir lo que quiere.

Como ves, al niño se le enseña:

  • Conocimiento sobre la emoción del enfado.
  • Estrategias de relajación.
  • Control sobre las conductas impulsivas.

A quién va dirigida la Técnica de la Tortuga

Esta técnica se puede aplicar con niños que tienen entre 3 y 7 años de edad. Para niños más mayores, se pueden utilizar técnicas similares basadas en los mismos principios de Parar- Relajar- Solucionar, pero sin hacer referencia a la Tortuga.

Es un método que se puede aplicar a cualquier niño, pero es importante resaltar que funciona muy bien en niños con un alto grado de impulsividad y en niños con TDAH.

Se puede enseñar tanto en casa y como en el aula del colegio.

Beneficios de la Técnica de la Tortuga

Esta técnica no sólo favorece el autocontrol del niño, sino que también le ayuda a:

  • Pensar antes de actuar. Tomarse un tiempo para pensar en la mejor respuesta y favorecer así conductas más asertivas.
  • Desarrollar la autonomía. Después de practicar varias veces esta técnica, el niño sabrá reconocer cuándo la tiene que poner en marcha y por tanto, será más autónomo y no dependerá de un refuerzo externo.
  • Disminuir los niveles de ansiedad y las respuestas impulsivas. 
  • Aumentar su autoestima, al ver que es capaz de conseguir más cosas sin necesidad de utilizar la agresión.
  • Favorecer la conciencia de responsabilidad, puesto que tiene que pensar y valorar qué respuesta alternativa es la mejor.

Pasos para aplicar la Técnica de la Tortuga

Como te decía más arriba, este método de autocontrol se presenta al niño como un juego muy divertido donde tiene que imitar a una tortuga. Para facilitar que tu hijo se identifique con el animal y comprenda cuándo va a ser tortuga, comienza por contarle este cuento (pincha sobre el enlace para acceder al cuento).

Cuando hayas terminado de leer el cuento, habla con tu hijo sobre él. Asegúrate de que ha comprendido qué le pasaba a la tortuga y qué hacía cuando tenía ganas de pegar. Pregúntale a tu hijo qué cosas son las que le hacen enfadar y qué podría hacer para no dañar a nadie cuando está furioso.

Es el momento para que le propongas imitar a la tortuga.

Paso 1: Parar- La postura de la Tortuga

Enseñamos al niño que antes de pegar o hacer una rabieta, debe imitar a la tortuga y meterse en su caparazón.

Tortuga en su caparazón evitando pegar o tener una rabieta

Para ello, tiene que:

  • Juntar su barbilla con su pecho.
  • Pegar sus brazos a su cuerpo.
  • Juntar las piernas.
  • Cerrar los ojos.

Recuerda que estáis jugando, así que tú también tienes que meterte en tu caparazón. Además, así serás el modelo que siga tu hijo para saber cómo lo tiene que hacer.

Practicad varias veces poniendo ejemplos de situaciones que a tu hijo le enfaden mucho y le hagan perder el control. Puedes utilizar la palabra “tortuga” como señal para que ponga en marcha la técnica. De esta forma, cuando os encontréis en una situación real que provoque descontrol en el niño, y tu digas “¡Tortuga!”, él podrá poner en marcha esta técnica de autocontrol.

No olvides reforzar cada vez que haga la tortuga.

Paso 2: Relajar- La respiración abdominal

Es importante vivir todas las emociones, por ello no puedes limitarte a que detenga su conducta y se esconda en su caparazón. Si sólo haces eso, le enseñarás que sentir enfado o frustración está mal y en realidad, son emociones muy necesarias que todo el mundo siente. Lo que tiene que aprender es a expresarlas de forma adecuada.

Para ello, necesita controlar la intensidad del enfado. Este segundo paso de relajación, le permitirá poder disminuir el nivel del enfado y pensar en una solución alternativa al berrinche o la pataleta.

Tortuga respirando profundo para bajar su nivel del enfado

Una buena técnica para conseguir la relajación, es utilizar la respiración abdominal.

  • Centramos la atención en la respiración.
  • Inspiramos lento por la nariz.
  • LLevamos el aire a la tripa, inflándola como un globo.
  • Soltamos el aire despacito por la boca.

Cuando el niño esté más calmado se puede realizar el tercer paso.

Paso 3: Solucionar- La solución de problemas

Mientras le estás enseñando este juego, tienes que ayudarle a que piense en soluciones alternativas a las agresiones, los chillidos o las peleas. Una forma de hacerlo es proponer ejemplos de situaciones conflictivas, y decidir entre los dos de qué forma se pueden solucionar.

Tortuga en el caparazón pensando una solución a su problema

Imagina una situación real en la que tus hijos están jugando con bloques de construcciones. El pequeño quiere una pieza que tiene el mayor, pero no se la da. Así que tu hijo pequeño empieza a gritar… y antes de que vaya a más tú dices “¡Tortuga!” Tu hijo se coloca en la postura de la tortuga, tú le ayudas a respirar para que se relaje y entonces (sin dejar de hacer la tortuga, pero con menos tensión corporal) le preguntas:

-“¿Qué te pasa?”

-“Que necesito esa pieza que tiene mi hermano y ¡no me la da!”

-“mmm… ¿Cuál es la mejor manera de pedir las cosas?”

-“Diciendo por favor.”

-“¡Muy bien! Entonces ya puedes salir de tu caparazón para pedirle la pieza diciendo por favor.”

Es importante que permanezcas a su lado durante todo el proceso. Tu hijo es pequeño y necesita que le vayas guiando para poder aprender a hacerlo él solo.

No olvides nunca reforzar cada vez que pone en marcha este técnica. Es algo que le costará mucho llevar a cabo, por eso si le refuerzas con elogios conseguirás que cada vez la utilice en más situaciones.

Ahora es tu turno…

¿Qué trucos o técnicas utilizas para calmar a tu hijo? ¿Conocías la técnica de la tortuga? ¿Qué te parece?

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Cecilia P.

Psicóloga infantil, escritora por afición. Me gusta la literatura con trasfondo social y la música de cantautor. Creo que todos merecemos una segunda oportunidad. Nadie es un caso perdido. Psiente es mi proyecto personal, mi cuaderno en el viaje de la psicología.

4 ComentariosDeja un comentario

  • Apreciada sra tengo un sobrino que ha sido abusado sexualmente por su padrastro creería que desde los tres años el ahora tiene 14 su madre mi hermana nunca le creyó hasta hace poco que hubo situación en la fiscalía y le comentarin lo que el niño hablo hace tres años al parecer el padrastro lo mamoseaba y abusaba del niño dormido el niño cuando tenía seis años en varias ocasiones me dijo tía Diego me hace gatear se sube sobre mi como si yo fuera un caballo y el está desnudo el caso es que ai Hermana la enviaron a buscar ayuda sicológica pero los costos de una consulta son muy altos ella tiene muchos gastos ya que tiene un niño con el abusador por favor dígame usted cómo podríamos ayudarles gracias Dios la continúe bendiciendo.

  • Excelente artículo, como todos. Tengo una consulta q hacerte. Mi jo tiene 9años tiene TDAH, toma concerta. El medicamento lo ayuda mucho sobre todo el el colé, pero sus niveles de frustración y rabietas sigue manejándolas fatal. Cuando era más pequeño me funcionó está técnica, pero ahora de grande no es lo mismo. Que me recomiendas

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